El creciente déficit forestal hace del chopo, como producto forestal renovable, la materia prima idónea para determinados elementos donde la madera no tiene sustituto.

En espesores bajos resulta ideal para juegos infantiles, maquetas, fondos de cajones, traseras de muebles, mobiliario plegable y múltiples aplicaciones en las que, siendo necesario el tablero, no se requiere nobleza en su calidad.

En espesores superiores tenemos gran variedad de aplicaciones, tanto en contrachapado como prensado al mismo sentido de fibra "a la malla".

Según tipos de encolados y calidades de las caras, nuestro tablero se aplica como soporte para parquet flotante, fabricación de mobiliario escolar y colectividades.

Con recubrimientos de alta calidad adquiere apariencias de maderas nobles en determinados elementos de algunos muebles.